A
pesar de seguir caminos distintos en la vida y afrontar
circunstancias diversas, Juan Carlos Enriquez, Liliana García
y Eliseo Kurytow, los jóvenes protagonistas, comparten
un presente de pobreza, marginalidad e ignorancia que contradice
sus motivaciones más íntimas. Los tres vislumbran
para sí un futuro infeliz en los rostros curtidos
de sus padres, y carecen de aspiraciones porque la realidad
les demuestra que con el paso del tiempo a lo sumo podrán
“conservar” lo poco que sus mayores han conseguido
tener hasta ahora.
Registrados
en su intimidad, con familiares y amigos; acompañados
en vida cotidiana y su relación con el entorno; los
jóvenes protagonistas de “Dársena Sur”
no se conocen entre sí (a pesar de vivir en Dock
Sud a poca distancia unos de otros), al relacionarse sólo
con la gente de su mismo “territorio”, aliados
en un desierto de cemento, conteiners y tierra contaminada
por las químicas y petroleras.
En
la práctica los adolescentes ocupan muchas veces
en sus familias el rol del padre o la madre, han pasado
hambre, sufrido infancias traumáticas, en especial
las chicas. En este horizonte de relaciones humanas, son
comunes los casos de padres o padrastros violadores y pegadores,
las mujeres sumisas, el embarazo preadolescente, la prostitución
infantil, la adicción al alcohol y otras drogas,
el robo, la cárcel, el sida, el suicidio, el asesinato
y la violencia policial.
“Dársena
Sur” se compone de escenas, estados, relaciones y
confrontaciones entre jóvenes afectados por circunstancias
singulares que marcan fuertemente sus vidas y se evidencian
en gestos mínimos, largos silencios, diálogos
fragmentados, desencuentros; indiferencias que se traducen
en incomunicación, pero a la vez en nuevos valores
y formas de ver y actuar en el mundo, con códigos,
jergas y deseos que les son comunes. A través del
proceso de conocer a los individuos y su entorno se puede
ahondar en la vida con la cámara y, a veces, a partir
de la coincidencia de innumerables factores y circunstancias
en una cierta alquimia, llegar a captar momentos únicos,
mágicos.
La
verdad de los protagonistas reside antes que nada en el
hecho de que son ellos mismos quienes exponen sus vidas,
o al menos la parte que han aceptado mostrar; pero también
en el equilibrio que se logre entre los extremos: ni buenos
ni malos, ni triunfadores ni fracasados.
“Dársena
Sur” fue grabado en interiores y exteriores cotidianos
a los protagonistas y su entorno, conjugando el registro
de situaciones y acciones con entrevistas personalizadas
y de conjuntos. Los protagonistas viven en la costa del
Río de la Plata y los alrededores del polo petroquímico
de Dock Sud, donde incluso funciona una planta procesadora
de coque que fue prohibida en Holanda, desmantelada y rearmada
en Dock Sud; en una zona de quintas a orillas del Río
de la Plata con arroyos interiores altamente contaminados
por diversas industrias (curtiembres, petroleras, crematorios
de residuos patológicos, drenajes de rellenos sanitarios);
en una villa miseria que rodea al polo petroquímico
y lleva por nombre “Villa Inflamable”; en los
complejos de monoblocks que rodean la cancha de fútbol
del club barrial Sportivo Dock Sud; y en terrenos baldíos,
fábricas desmanteladas y la dársena, entre
otros escenarios naturales.